Medidas de ahorro energético

Para controlar los consumos dentro de una organización hay multitud de formas y medidas. Pero, lo primero de todo, es la definición de un plan de ahorro energético, respaldado por la dirección, que muestre la dirección a seguir y motive a los empleados a tomar parte y colaborar en esas medidas de ahorro energético, para reducir los consumos y el impacto ecológico de la empresa. Además, es muy importante ofrecer un feedback constante, que motive al grupo a seguir conuna postura más verde, ya que por medio de la monitorización y la medición de los consumos, se puede demostrar la mejora en materia energética. Y es que, todo aquello que se puede medir, se puede mejorar. Es por eso, que la mejor herramienta y amiga, a la hora de implantar cualquier medida de mejora de la eficiencia, es un software de gestión energética que permita ver los consumos, las pérdidas energéticas que penalizan la factura y los correspondientes ahorros obtenidos después del plan de ahorro energético.

Además, desde ayer, día 14 de noviembre de 2016, se terminó el plazo para la adaptación al Real Decreto, 56/2016, por el cual, las empresas marcadas en esta normativa, tienen la obligación de realizar una auditoría energética, o implementar una plataforma de eficiencia energética basada en la ISO 50001. Y claro está, de tener que cumplir con una obligación, lo más interesante es sacarle el mayor provecho. De manera que, la utilización de un sistema de gestión energética, permite un control constante de los consumos, además de la previsión de los mismos, pudiendo adelantarse a los acontecimientos, evitando sorpresas y optimizando los consumos. Diagrama SANKEY

Y es que, para optimizar la factura energética, no hace falta realizar grandes inversiones. Sin ir más lejos, SMARKIA es una plataforma que no precisa de altos costes ni tiempos de implementación, al no requerir la instalación de un hardware concreto, ni la adquisición de licencias. De esta forma, apenas se dedican recursos económicos ni tiempo en su incorporación a la actividad diaria. Y el motivo de ello es querer comenzar cuanto antes a reducir la factura energética de la empresa.

Pero, además, hay otras muchas medidas de reducción de consumos y costes que tampoco requieren que se les destinen muchos recursos.

  • Por ejemplo, una de las primeras medidas que se pueden tomar cuando se monitoriza los consumos energéticos, es poder escoger la potencia contratada en la factura eléctrica que mejor se adapte al consumo real de la entidad. Logrando ya solo con eso un importante ahorro realizar ningún esfuerzo ni desembolso.
  • También, muy relacionada con la anterior, está la selección de la tarifa energética que mejor se adecue a los hábitos de trabajo de la empresa, reduciendo considerablemente la factura. También, claro está, conviene comparar las distintas tarifas entre las multiples compañías eléctricas para escoger la más barata en ambas. En este punto,nos pueden resultar de utilidad comparadores de tarifas eléctricas disponibles online.
  • La detección gracias a herramientas como el Diagrama de Sankey,de pérdidas energéticas, así como consumos ocultos o anómalos, permite a la organización resolverlos y eliminarlos, cuando de otra manera, se desconocería que esa es la fuente de pe´´erdidas energéticas y económicas constantemente de la empresa
  • Y claro está, todo ello acompañado de buenas prácticas adquiridas por parte de los integrantes de la organización, de manera que actitudes responsables ante los consumos de la empresa, acompañen y no resten a todos los esfuerzos y medidas que se vayan realizando en el tiempo.

Las que hemos visto hasta ahora, apenas quieren recursos de algún tipo por parte de la empresa, pero, aparte de estos ejemplos expuestos, hay muchas otras medidas que a través de inversiones monetarias y la destinación de diferentes recursos de la empresa, obtienen mejoras energéticas y, con más o menos tiempo, tras la amortización de los recursos destinados, una reducción de costes respecto a la situación inicial.

  • Un primer ejemplo, y uno de los más habituales, la modernización de los sistemas de iluminación y climatización, así como los elementos que los gestionan y controlan, renovando la tecnología actual por otros sistemas más modernos, nuevos, con importantes mejoras y nuevas funciones, más eficientes, que permiten una mayor y mejor gestión de estos elementos y los consumos de luz, agua, gas u otros recursos que conlleva su utilización.
  • Compensar la energía reactiva, es un aspecto que eliminara de la factura energética la penalización de la misma, evitando así sanciones innecesarias en la factura eléctrica.
  • El estudio de las instalaciones actuales, monitorizando los consumos de los diferentes elementos, buscando alternativas más modernas o diseño de soluciones tecnológicas que permitan optimizar los consumos de cada elemento. Como el ejemplo del estudio de los sistemas de calor actuales, sustituyendo aquellas calderas de gasóleo o gas natural convencionales, por soluciones más eficientes, que requieran menores consumos, ofreciendo mejores rendimientos y una mayor eficiencia energética en la empresa

Todo ello, por si solo y de manera individual, poco aporta, pero el control y monitorización de los procesos, así como las variaciones de consumos en base a las medidas que se vayan implantando, por un lado, evitarán actuar a ciegas, pudiendo atajar aquellos puntos que requieran una mayor atención, así como motivar a los miembros de la organización al comprobar que los resultados de las medidas tomadas, las nuevas actitudes y las inversiones acometidas, tienen una repercusión positiva que se traduce en menores costes que soporta la organización, y en la menor energía necesaria para realizar la misma actividad, reduciendo las emisiones directas de la actividad normal de la empresa, así como la contaminación y la correspondiente mejora del medio ambiente.

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