La importancia de la monitorización energética en los centros comerciales

En la actualidad la mayoría de ciudades cuentan con enormes superficies comerciales. El gasto en energía de estos centros evidentemente depende de su tamaño, pero para hacernos una idea, el consumo energético medio se sitúa entre 118 y 333 kWh por m2.

¿Dónde se gastan estas cantidades? ¿En qué se emplea la energía consumida? ¿Cómo repercutir costes energéticos en los arrendatarios de locales y tiendas? ¿Es posible reducir el gasto en energía? Estas preguntas no tienen respuesta si se carece de un sistema de monitorización de energía.

Como suele decirse: “la información es poder”, y este caso es un ejemplo más donde el refrán encaja a la perfección. Para poder actuar sobre el elevado gasto energético que un centro comercial tiene que asumir cada mes, es necesario contar con información precisa de cuánto se consume, en qué momentos, para qué se utiliza la energía demandada,…

En primer lugar el centro debe conocer cuáles son las instalaciones que originan los consumos más significativos. Es necesario contar con un sistema que registre periódicamente la energía demandada por cada sistema instalado, para poder conocer así cuál es su distribución de consumos:

Gestión Energética en Centros Comerciales

El gráfico anterior representa las conclusiones extraídas a raíz de un estudio realizado por FENERCOM (Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid) sobre diversos centros comerciales. A la vista de los datos, ¿Se plantearía poner en marcha planes de ahorro energético en las instalaciones responsables del transporte mecánico en el centro?

Es evidente que el primer paso para empezar a plantear medidas de ahorro en un centro es conocer su gráfico característico de distribución de consumos. Es decir, necesitamos monitorizar. No sólo para poder seleccionar las áreas donde interesa aplicar medidas de ahorro, sino para saber cuáles de estas medidas son las más apropiadas.

A priori puede pensarse que el ahorro implica invertir en equipos energéticamente más eficientes que, a medio-largo plazo, reviertan la inversión realizada. Podríamos hablar de actuaciones en climatización (utilización de sistemas de recuperación de energía, climatización basada en trigeneración, microcogeneración,  geotermia, …) o sustitución paulatina de los sistemas de iluminación (utilización de tecnologías LED), ya que ambos, clima y luz, son los responsables de los mayores consumos en un centro comercial.

Sin embargo, no todas las posibilidades de ahorro son de este tipo. Sin un sistema adecuado de monitorización pasaríamos por alto muchas otras medidas que, además de no precisar de inversión alguna, presentan potenciales de ahorro muy significativos. Es decir, todas aquellas actuaciones basadas simplemente en ajustar el patrón de operación de las instalaciones o en un uso más racional de la energía.

Por otro lado, a la hora de poner en marcha cualquier medida de ahorro, más aquellas que precisan de una inversión elevada, ¿cabe pensar lanzarse a la piscina sin contar con un sistema de monitorización que informe en todo momento del ahorro conseguido para poder tomar medidas en caso de no alcanzar los objetivos previstos?

Hasta ahora hemos hablado de la necesidad de monitorizar para poder ahorrar. Otra problemática asociada a la operativa de los centros comerciales es la repercusión de costes energéticos en los diferentes arrendatarios.

Contar con un sistema de monitorización permite al responsable del centro comercial conocer al detalle qué tiendas están consumiendo más energía y por qué, pudiendo imputar así a cada una de ellas la parte proporcional de los gastos comunes del centro y que varía ostensiblemente en función del tipo de negocio.

Por último, pero no menos importante, es imprescindible que el centro comercial realice una contratación óptima de la energía, es decir, que escoja la opción del mercado (fijo o indexado) que mejor se adapta a sus patrones de consumo y ajuste la potencia y tarifa contratadas. Existen algunas herramientas, como SMARKIA, que además de monitorizar, permiten al gestor energético del centro:

  • Simular sus facturas energéticas con diferentes potencias y tarifas en diferentes escenarios de consumo y calcular el potencial de ahorro en los diferentes supuestos.
  • Realizar facturas y simulaciones automáticas con tarifas indexadas  a partir de los precios actualizados que publica el OMIE.
  • Obtener los datos de su facturación de forma independiente para poder prever y cotejar los datos reales de las facturas que le llegan.

En resumen, la gran demanda energética de los centros comerciales, su operativa particular, y las posibilidades de ahorro existentes, recomiendan sí o sí contar con herramientas de monitorización si se quiere mantener a raya el gasto energético.

Grandes multinacionales del retail como Carrefour, Walmart, Richard Ellis o Cencosud ya utilizan SMARKIA para gestionar su energía. Si Usted también es consciente de la importancia de la monitorización y del control del gasto energético para la buena marcha del negocio, vea en qué puede beneficiar a su empresa el software de los grandes consumidores de energía o póngase en contacto con nosotros para una valoración personalizada.

 

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